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diumenge, 7 d’octubre de 2012

QB78 – DISPARADOR DE DOS TIEMPOS


Es sabido que las carabinas Qb 78 de fabricación china son el paradigma de la customización. Se les ha hecho de todo. Pero hay un punto de ellas, bastante deficiente, a mi modo de ver, en el que se ha intentado algo paliativo pero no definitivo. Esto es el sistema de disparo. Concebido el mecanismo simplísimo, hace su cometido, pero con unos arrastres y una sensación “gomosa” que me molesta profundamente. Se tira del disparador haciendo el recorrido determinado  por uno de los tornillos de regulación que posee, pero no “avisa” de que está pronto a soltarse. Por lo tanto es difícil prever el tiro. Además, si por alguna razón se desiste de disparar, el sistema no vuelve a su origen sino que cuando reinicias la acción, parte del punto en que quedó, convirtiéndose de esta forma en imprevisible total.

Se ha hecho algún intento de convertirlo en un seudo-dos-tiempos. Uno de ellos, hace ya mucho, por un servidor:


Incluso en Estados Unidos se ha puesto a la venta un aditamento basado en el mismo principio, aun que la pieza no tiene nada que ver:


Este sistema, a pesar de que tanto en mi escrito como en la publicidad de Archer, se define como dos-tiempos, en honor a la verdad hay que decir que es un falso dos tiempos o una simulación de dos tiempos, que hace que un poco antes de soltar el disparo se note una resistencia adicional que avisa de la inminencia. Pero sigue sin mejorar el comportamiento en caso de interrumpir y reanudar posteriormente la acción de disparar.

Tengo un Qb al que le he hecho muchas perrerías y que de original le queda muy poco. Prácticamente el cajón de mecanismos (breech) y poco más.





Pero no le había tocado el sistema de disparo, esperando hacer algo diferente a lo descrito en el citado texto. Al fin me puse a meditar sobre mecanismos alternativos que no significaran alterar definitivamente su forma y que en un momento dado se pueda regresar a los orígenes. (Cabe decir que todos los cambios que le he hecho, desde el cerrojo al cañón, de la culata al tubo-depósito, son reversibles, pues antes de modificar una pieza prefiero hacerla de nuevo y así me guardo la original por si un día deseo restituirla).

La forma que se me ocurrió para no tener que taladrar la caja del disparador para ponerle algún eje donde apoyar los diferentes componentes móviles, fue aprovechar los “nervios” que la citada tiene en el fondo. Concretamente el espacio que queda entre las flechas en la foto:


me permiten encajar esta pieza:


que soportará la “maquinaria” de la parte inferior. Al entrar justo entre los nervios y ser aprisionada por la tapa en sus dos extremos y los ejes, queda perfectamente fijada y soporta estoicamente el trabajo necesario para desencadenar el disparo de manera precisa.

Dentro de la pieza citada y pivotando en uno de sus ejes, va la cola del disparador que posee dos pivotes regulables que proporcionarán los dos tiempos a gusto de consumidor según los regule.


Sobre el otro eje va a rotar la pieza intermedia que retiene el fiador.


Y ya sobre esta y fuera de la pieza-soporte colocamos, apoyando el el eje original que sostenía la cola del disparador primigenio, esta pieza-fiador que interceptará el retén de martillo basculante original.


La resistencia, de este modo está totalmente asegurada, pues no varía el punto de apoyo y el fiador es masivo tanto o mas que la parte superior del gatillo original.

Un par de muelles que regresan las piezas a su lugar correcto y queda el conjunto tal que así:


Para conseguir durabilidad y que el desgaste por funcionamiento no sea exagerado, las superficies de las piezas críticas, los he cementado de forma artesanal, sumergiéndolos al rojo en polvo de cementar y luego templando en agua.
El funcionamiento ya se puede intuir por las fotos, pero aquí va un pequeño vídeo.


Esto es todo. Recordar que estas manipulaciones se deben hacer con responsabilidad y conocimientos. Por el hecho de exponerlas, no quisiera inducir a nadie a ponerlas en práctica, pues pensemos que las armas son armas aun que sean de aire comprimido. En todo caso, va de su cuenta la responsabilidad.
















diumenge, 22 de juliol de 2012

CAMBIO DE MUELLE DIANA 35 Y 50



Las carabinas vintage Diana 50 y 35, poseen las mismas “tripas”.

Si bien son distintas pues la primera es de cañón fijo, palanca de carga inferior, de una esbeltez magnífica y en cambio la 35 es de configuración clásica de carabina de aire con su cañón de quebrar pero con un encare y una sensación de ligereza encomiable, como digo, comparten pistón, muelle, sistema de disparo, etc.

Como se da el caso que desmontarlas tiene cierta complicación y en algunos puntos hay que poner atención, procedo a desarmar y volver a armar una 35, bastante ajada, que tengo en mis manos para que quien quiera pueda tomar nota. Aclaro que tiene alguna pieza no original por la dificultad de conseguirla, como la cola del disparador, cosa que no influye para nuestro fin.



Tras quitar los tres tornillos pertinentes, separamos la culata. Luego con un botador adecuado soltamos el pasador que fija el gatillo con su caja-basculante que actúa de enganche del pistón (sistema rudimentario que durante mucho tiempo se pudo considerar magnífico, nada que ver con los rústicos disparadores directos de nuestras carabinas nacionales) al cuerpo del arma, procurando controlar el muelle que está en tensión. Hoy en día, los sistemas de disparo han evolucionado muchísimo y con ellos los gustos de los tiradores se han ido refinando a tal punto que este que a mi en los años 60 del siglo pasado me parecía magnífico, ahora ya solo lo considero una curiosidad mecánica respetable.






Dado que el sistema de fijación del pistón en posición de amartillado es algo compleja, es totalmente necesario disponer de un buen compresor de muelles para proceder a abrir las interioridades de estas carabinas.

Una vez debidamente posicionado el cuerpo de la carabina en el compresor, procedemos a tensar ligeramente y con poco esfuerzo deben poderse retirar los dos pasadores que fijan todo el sistema. Hay que tener en cuenta que no son iguales, pues el trasero es de 5.5 milímetros de diámetro mientras que el delantero es sólo de 5 mm.

Aflojando la tensión del compresor permitimos que el conjunto, suelto ya, y empujado por el muelle real, vaya saliendo de su alojamiento. Este es el momento de estar atentos y recoger un muelle con su correspondiente guía, que va alojado en la parte superior, entre los dos tubos del sistema.




Seguimos aflojando hasta que queda en nuestras manos el conjunto.


Está compuesto por dos tubos concéntricos con varios mecanizados, entre los cuales van insertadas en unos agujeros a propósito tres bolas de acero (3). Estas bolas, alojadas en el tubo interno (4), son oprimidas por los resaltes que posee el tubo externo (2) en el momento de montar el arma y retienen el vástago central del pistón que posee un rebaje a propósito. Es importante estar al tanto de su existencia y procurar recogerlas. Su pérdida puede ser un problema, si bien son corrientes bolas de rodamiento de 4.75 milímetros, hay que adquirirlas (o destrozar rodamientos viejos hasta que nos encontremos uno que las posea de este tamaño...).


En el momento que el disparador permite al tubo externo (2) avanzar impelido por el muelle (1) y desaparece la presión sobre las bolas (3), queda libre el apéndice central del pistón y se produce el disparo



Cuando tenemos retirado este conjunto de piezas, aparece el muelle y seguidamente el pistón como en cualquier otra carabina...

El pistón original posee sello de cuero. El tornillo que sujeta el propio cuero más una arandela posterior y otra anterior de tamaño reducido que encaja dentro del “vaso” que forma el cuero, para que no se desenrosque con las vibraciones de los disparos, lleva un pasador que lo clava.
Será un sistema totalmente efectivo, fiable y eterno, pero esto mismo hace que sea un quebradero de cabeza cambiar el sello. Este pasador-seguro ha sido introducido una vez montado todo y debidamente apretado el tornillo que fija el sello, a base de taladrar sólo el radio del pistón, “pinchando” justo la rosca del tornillo, pero no traspasando todo el diámetro entero, que permitiría su remoción con un botador.
La forma que aconsejo si es necesario proceder a la substitución del sello es destrozar el pasador, con sumo cuidado y habilidad,  taladrándolo con brocas de tamaños crecientes hasta lograr dejar el agujero expedito.
Lo más probable es que se deteriore el tornillo, por lo que será necesario substituirlo.
En la siguiente foto se ve el pistón sin el pasador y ya con un tornillo nuevo. Sólo falta apretarlo, taladrar un par de milímetros la rosca continuando el agujero del  pistón e introducir un pasador a fondo y limar el sobrante. (El cuero es el viejo, sirva sólo como ejemplo)
Eso sería devolverlo a su estado original.


Pero en mi caso, he optado por adaptarle no solo un sello sintético, sino que además le he hecho un pistón nuevo con aro de deslizamiento posterior... (Pero esta no es la cuestión de este escrito).




Vamos a montar el arma de nuevo.

Previamente, decir que el muelle que obliga a separarse a los dos tubos concéntricos, con su correspondiente guía, va alojado de este modo:


Se aloja en la ranura practicada en el tubo interior que sólo lo alberga en la mitad de su diámetro y la punta delantera apoya en el resalte practicado a propósito en el tubo exterior. Vaya esta explicación para comprender cómo y donde tenemos que colocarlo al armar todo.

Para evitarnos dificultades de alineación de los dos tubos, aconsejo hacerse un falso pasador. Una varilla de 5 milímetros (puede ser incluso la parte del mango de una broca de este diámetro) cortada a 26 milímetros de largo nos será de mucha utilidad.


Este pasador se colocará provisionalmente (hasta que introduzcamos el original) de esta forma:


Seguidamente, procederemos a poner las tres bolas de acero en sus alojamientos del tubo interno que para que se mantengan en su sitio el tiempo necesario, las embadurnaremos con grasa. (Yo uso la misma que pongo en el muelle que es una pegajosa recomendada para lubricar cadenas de maquinaria).



Y ya estamos en disposición de proceder a montar todo.
Con el compresor de muelles vamos empujando hasta un punto tal que aún nos permita introducir el muelle con guía citado:


Seguimos empujando procurando que no gire todo el conjunto, como que los dos tubos con sus bolas y muelle ya se mantienen  en posición por el falso pasador, nos evitamos quebraderos de cabeza.
Y así procuramos que se alinee el dicho pasador con los agujeros pertinentes (delanteros) de  la cámara 


Cuando no queda duda de que está en su sitio, procedemos a introducir el pasador original de 5 milímetros por un lado y con cuidado y sin dificultades grandes, vamos empujando y sustituyendo el falso hasta que salga por el lado opuesto.

A continuación podremos poner sin ninguna dificultad el segundo pasador (5.5 mm.) en su sitio y ya podremos aflojar y retirar el compresor  de muelles.


Una vez montado y a punto de poner el tapón trasero, quedará de esta guisa:

De este modo, siguiendo estos pasos, valiéndose de estos pequeños trucos no debería haber grandes problemas para destripar nuestra viejita amiga para hacerle un mantenimiento.








dilluns, 30 d’abril de 2012

WEBLEY PATRIOT, sobre la mesa de operaciones


Carabina de potencia muy grande, pesada, dura de carga, voluminosa, pero a la vez de una precisión inimaginable en las armas de resorte-pistón nacionales (y muchas no nacionales), su gran peso y creo que el diseño de la culata, propician que la inmensa sacudida de su mecanismo apenas perjudique la precisión. Si se tiene fuerza para mantener el encare el tiempo necesario para asegurar la puntería se obtienen muy apreciables resultados.

Su disparador, siendo bueno, no es superior. Tiene un primer tiempo largo para mi gusto que no es regulable, el segundo si que se puede acomodar mediante un tornillo. Pero con un poco de práctica, el disparo te sorprende y las dianas se encadenan.

Han pasado varios ejemplares por mis manos y reconociendo que está muy bien diseñado, hay que constatar que tiene una pequeña dificultad para quitar el pistón sin despiezar todo el sistema de disparo. Desmontar este, no es recomendable si no hay razones de peso, pues al no ser un kit separable y estar soldado al cuerpo del arma, dificulta mucho ver e incluso imaginar la colocación y la función de las piezas que lo componen. De ser imprescindible, hay que poner mucha atención, es complejo. A tal punto es difícil, que me llegó uno para “curar”, que había recibido un importante maltrato por parte de un “tuneador” de campanillas de la geografía nacional y este último (Beeman Kodiak de procedencia ultramarina) me llegó a piezas dentro de una bolsa porqué un reconocido armero sudamericano (me consta que muy bueno en armas de fuego) no fue capaz de armarlo de nuevo tras el encargo de revisión que el propietario le hizo.

Para dar algunas pistas a quien tenga necesidad de cambiar muelle o sello o repasar y engrasar sus interioridades, procedo a continuación a despiezar este ejemplar que va equipado con el sistema Gas-ram de Theoben. Sustituyendo este ingenio por el muelle y su guía, puede servir de orientación para despiezar cualquier arma de este tipo.

Separar el hierro de la culata no tiene secreto. Quitar los dos tornillos delanteros laterales y los dos que fijan el guardamonte es preceptivo para este primer paso.
Para trabajar mejor procedemos a separar el cañón del cuerpo de potencia. Es tan fácil como quitar el tornillo pasador (previamente el tornillito seguro) y tirar procurando no extraviar las dos arandelas de plato que en los laterales colaboran en el buen ajuste cañón-cuerpo.


Para abrir la cámara de potencia es casi obligatorio disponer de un compresor de muelles de tamaño adecuado (la envergadura de este rifle es superior a la mayoría de los “corrientes”) y si en un Cometa o Gamo normal puede uno hacer la machada de desmontar, seguro, y con esfuerzo volver a montar “a mano”, con este resulta imposible para un mortal de no ser muy dotado físicamente.

Como el obturador-contenedor del seguro es una pieza de forma redondeada en su parte visible posterior, me fabriqué un suplemento de madera para acoplar al compresor de muelles, y así evitar posibles deslices cuando se comprime el resorte. Para instalar el Gas-ram, es casi imprescindible porque cuesta muchísimo comprimir los pocos milímetros necesarios para el correcto alojamiento. Si se trata de muelle, la resistencia es progresiva, pero el recorrido a comprimir es de centímetros y el compresor es también necesario.

















Una vez instalado todo correctamente, basta con tensar un poco el sistema a base de enroscar la tuerca del compresor de tal modo que permita quitar el pasador sin dificultad. En caso de tensar en demasía, lograríamos el efecto contrario, pues comprimiríamos el pasador contra la parte opuesta de los agujeros del cuerpo del arma e impediría su extracción.


Quitado el pasador, con desenroscar el compresor queda en nuestras manos el obturador posterior. 


Puesto que este contiene el sistema de seguro que consta de la corredera, un muelle y una bolita de algún tipo de polímero, es preciso vigilar mucho para no perder nada o prevenir mediante una goma elástica el desparrame de piezas por el suelo.


Una vez quitado el obturador posterior podemos sacar el muelle (en mi caso el Gasram), pero al intentarlo con el pistón nos encontramos con una pieza interpuesta que nos lo impide. Es la palanca que al ser empujada por el pistón en su camino hacia atrás en la acción de amartillado, levanta todo el sistema para que trabe el citado émbolo. En la foto es señalado con la flecha.


Para lograr que salga el pistón podemos despiezar todo el sistema de disparo, cosa complicada que requiere mucha atención para recolocar todo en su sitio o bien quitar sólo la pieza que nos estorba. Lógicamente si no hay necesidad, no nos complicamos la vida y procedemos a quitar el pasador señalado (previamente el muelle-seguro en forma de media luna, claro):


Y con unas pinzas o herramienta adecuada sacamos la pieza mencionada. Es conveniente fijarse en como va colocada que algún arma me ha llegado con la piececita invertida. En la foto se ve tal como va orientada:


Cabe la posibilidad de que queramos desmontar todo le sistema de disparo por alguna cuestión que se me escapa.
Entonces, adelante, pero a modo de orientación me permito adjuntar foto del sistema “re-montado por el exterior del casette” para que se aprecie el orden y modo de colocación de las diferentes piezas que alberga.


Aquí se ve la posición de la pieza elevadora (la que toca el destornillador) que nos dificulta la extracción del pistón si no la removemos.

Otra pequeña dificultad en el rearmado del sistema la propicia la colocación del muelle que mantiene el gatillo en posición (en esta foto no está puesto), que va colocado alrededor del pasador de éste. Que no es fácil de colocar me lo demuestra el hecho que todas las armas que me han llegado manipuladas tenían este muelle deformado en mayor o menos medida.
Como es muy difícil mantener el resorte en su sitio, presionar el gatillo hasta que coincidan los agujeros e introducir el pasador con solo dos manos (mira que he echado en falta tener alguna más en muchísimas ocasiones, pero si tenemos solo dos, por algo será... la evolución se ve que no ha notado la carencia), me he ideado un sistema que ayuda.

Es algo tan simple como proveernos de un falso pasador igual de largo que el ancho del gatillo en la parte de los agujeros e introducirlo con el muelle puesto tal como ha de trabajar. En este caso he usado un trozo de varilla de latón (amarillo).


Así armado, se coloca el conjunto (gatillo-muelle-falso pasador) en la posición correcta y se introduce el pasador original de tal modo que al ir entrando, empuje y vaya expulsando el de latón. Si hay suerte y el recorrido es continuo, el muelle pasará de ser soportado por un pasador a serlo por el otro sin problemas, además de quedar asentado todo perfectamente en los agujeros pertinentes.


Con un mínimo de habilidad, resulta más fácil hacerlo que explicarlo.

Nada, que si hay necesidad de meter mano al sistema de disparo de un Patriot, valor y al toro. Con estas sencillas indicaciones debería ser suficiente para no “tener un accidente”. Suerte.